Evaluación de Duelo Amoroso
- Identificación de tu fase de duelo actual
- Guía "Renacimiento Emocional" (15 pág)
- Audio: Meditación para Aliviar Dolor (10 min)
La ruptura duele, pero también puede ser el comienzo de una nueva etapa. Descubre cómo procesar el duelo y reconstruir una vida plena e independiente.
Es normal sentir que el mundo se detiene. Identificar lo que sientes es el primer paso para sanar.
Sientes una montaña rusa emocional. Tristeza profunda, rabia, incredulidad y una sensación de vacío que parece no tener fin.
Revives constantemente escenas del pasado, te culpas por lo que salió mal pensamientos obsesivos sobre tu ex y su nueva vida.
Tu rutina se ha roto. Has perdido el apetito o el sueño, y actividades que antes disfrutabas ahora carecen de sentido.
Completa nuestra evaluación personalizada en 3 minutos y recibe un kit de recursos para superar el duelo.
Del dolor a la reconstrucción de una identidad más fuerte.
Aprenderás a gestionar las emociones intensas y encontrar calma, aceptando la pérdida sin que te paralice.
Comprenderás los patrones de la relación para evitar repetirlos y lograrás un cierre emocional genuino.
Redescubrirás quién eres fuera de la pareja, recuperando tu autonomía y proyectando un futuro ilusionante.
Personas que transformaron su ruptura en crecimiento.
"Tras mi divorcio no veía salida. Jesús me acompañó y ahora disfruto de una vida plena. He aprendido a valorarme de nuevo."
"Mi ruptura me dejó devastado, con ansiedad y sin dormir. Gracias a la terapia he podido procesar el duelo y redescubrirme."
"Jesús me ayudó a entender patrones dañinos que repetía. Su empatía y profesionalidad fueron claves para sanar."
No hay un tiempo exacto, pero la terapia ayuda a que el proceso no se estanque. Generalmente, en 8-12 semanas se notan avances significativos en la gestión del dolor y la ansiedad.
Sí, es parte del duelo. La sensación de permanencia del dolor es común, pero falsa. Con las herramientas adecuadas, verás que es un estado transitorio.
Generalmente recomendamos un periodo de "contacto cero" para facilitar el desapego y la sanación emocional, al menos en las etapas iniciales del duelo.